
Gastronomía boliviana: un festín de sabores, colores y tradiciones que cautiva al turista extranjero
El vapor asciende lentamente desde el plato, liberando un aroma que evoca la frescura de los ríos y los campos dorados de quinua. El primer bocado comienza con la suavidad de la trucha, su carne tierna se deshace al contacto con la lengua, impregnada de un ligero ahumado que resalta su sabor natural. Debajo, un lecho de quinua cocida a punto perfecto ofrece una textura esponjosa y delicada, con un leve crujir de algunos granos que contrastan sutilmente con la untuosidad de una salsa cítrica, elaborada con ají amarillo y un toque de huacataya. Cada cucharada es un viaje entre lo cremoso y lo terso, entre lo suave y lo vibrante.
Para culminar, una fina costra de quinua crocante corona el plato, aportando un crujido inesperado que despierta el paladar y cierra la experiencia con una a...