
Oruro: Cómo dos hermanas convirtieron la ‘Cabeza de cordero asada’ en un arma sabrosa para paliar el frío del altiplano boliviano
En plena calle, una vendedora toma de un saco una cabeza chamuscada de cordero, intentando no quemarse mientras le arranca cuero, lana y párpados antes de servirla al plato. En el frío altiplano de Oruro, el rostro asado deleita paladares noctámbulos y cura resacas.De niña, Doris Cuba no quería seguir el negocio familiar, pero hoy, a los 48 años, no se arrepiente. Criada por su abuela, que la formó en el oficio, lleva décadas fregando dientes y lana, salando y horneando cráneos de cordero día tras día.Por las noches, vende este manjar de carne tierna y aspecto poco agradable junto a su hermana Claudia Arispe en una esquina de Oruro, en el oeste de Bolivia."Nosotras somos las nietas que seguimos con la tradición. Mi abuelita, yo me acuerdo, vendía (rostro asado...