
Después de dos años, en el centro de la ciudad de La Paz se vivió ayer un Corso Infantil masivo, creativo y sin agua. Los niños se divirtieron acompañados de sus padres.
“Es bonito que nuestros hijos participen del Corso Infantil porque es una forma de revalorizar las costumbres”, dijo Álvaro, quien disfrazado de Lobo llevó a su niña con un traje de Caperucita Roja. Ambos esperaban a sus amigos en la plaza San Francisco para participar en el Corso Infantil, organizado por la Secretaría Municipal de Culturas y Turismo.
“Quiero que disfrute mi hija, porque durante dos años no se realizó esta actividad”, dijo mientras ayudaba a su pequeña de siete años a agitar la espuma que llevaba en su mano.
Como ellos, cientos de niños se volcaron ayer al centro de la ciudad con disfraces coloridos y elaborados con mucha creatividad.

“Esta vez, los papás se esmeraron”, comentó una ciudadana, quien al son de la banda municipal bailaba cerca al palco.
En el recorrido se pudo observar una variedad de disfraces, aunque el más creativo fue de una carnicera que llevó su puesto de venta.

Otra niña se disfrazó de una bolsa de confites. Otro traje que llamó la atención fue el de Pinocho y su papá Geppetto.
También se observaron disfraces como los del Lobo y la Caperucita Roja, los Minions acompañados de Gru.
En este recorrido no faltaron los superhéroes, los personajes de Mario Bross y las princesas.
Además de todos los personajes de Chespirito y de los Pitufos, El ingenio y la creatividad fueron muy importantes ayer cuando comenzaron las fiestas carnestolendas de 2023.

Familias completas acudieron a esta particular actividad y en el recorrido incluso se vieron a bebés de meses disfrazados al igual que sus mascotas.
El secretario de Culturas, Rodney Miranda, indicó que se inscribieron 100 participantes en esta actividad, pero llegaron muchos más. “Queremos dar la vuelta el Carnaval Paceño, mostrar la otra cara sin excesos y que la población no derroche el agua”, precisó.
Y evidentemente en todo el recorrido se observó que la gente no usó agua para divertirse, pues muchos optaron por usar espumas para jugar entre los asistentes.
La actividad comenzó en la plaza San Francisco, recorrió por El Prado paceño y concluyó en la plaza del Estudiante.
“Qué lindo mami, quiero participar nuevamente”, dijo una niña a su mamá al final del trayecto y su madre le contestó: “Si no hay pandemia, al año volveremos hijita”.
Página Siete